No en todos los países es legalizada la eutanasia las razones de algunas es por la creencias que se tiene con respecto a la vida y muerte que fue concebida por un ser supremo. Si bien podemos identificar a religiones que en primer lugar se oponen a este tipo de acciones y que por lo mismo los feligreses optaran por seguir su ejemplo de no utilizar este tipo de métodos aun cuando el bienestar de su propio familiar se encuentre es esta situacion.
Imagen 11, "La muerte y la religión", 2015, Hernández, pagina web:http://www.laverdadcatolica.org/4502.jpg
Una de ella es la religión católica que como es bien sabido es una de las religiones mas grande y la que cuenta con el mayor numero de feligreses.
"Qué terrible drama representa tener que obligar a los jueces a tomar decisiones, como si fuesen los señores de la vida y la muerte. Cierto es que una muerte retardada técnicamente tampoco puede decidir sobre el destino humano. Para muchos es problemático ver morir a la gente lentamente, a veces dolorosamente.
Evidentemente crece, entonces, la tentación de intervenir, con medios humanos y determinar por cuenta propia el momento de morir de nuestro paciente. Pero tampoco se trata de dejar al enfermo terminal a merced de la tortura insensata que representa la maquinaria médica, para conservar la vida a cualquier precio. Más allá de la responsabilidad que representa una situación así, existe una diferencia esencial entre dejar morir y matar."
-Cardenal Karl Lehmann, Presidente de la Conferencia Episcopal Alemana.
Imagen 12, "La muerte y la religión", 2016, pagina web:http://www.enciclopediadecriaturas.com/imagenesblog/dios.jpg
Otra de ella que se encuentra en desacuerdo total es la religión evangélica que si bien no se ve con un mayor numero de feligreses pero si con una imposición total de esta.
"Con la resurrección de Jesús, los cristianos celebran la victoria sobre la muerte. Esto significa que la vida debe ser prolongada, pero también significa que el ser humano no puede disponer arbitrariamente de la vida, ni al comienzo ni al final. La vida, con sus límites, es un don divino. Por ello nos negamos a la eutanasia, es decir, a la muerte provocada conscientemente. La fe cristiana cree en la resurrección de Jesucristo y esto ayuda a aceptar la caducidad de nuestra vida y a permitir la muerte cuando llega la hora".
Wolfgang Huber, Presidente del Consejo de la Iglesia Evangélica
Imagen 13, "La muerte en la sociedad", 2015, Hernández, pagina web:Imagen 12, "La muerte y la religión", 2015, Hernández, pagina web:
Por otro lado existen dos ideologias las cuales si permiten estas practicas medicas. Estas son:
"El Islam permite, en ciertos casos, que se cese con las medidas que prolongan la vida artificialmente, pues no se trata de aferrarse a ella. Cuando la vida llega a su fin, hay que entrar con satisfacción a la muerte. No se debe, por ello, prolongar la vida a toda costa, donde la ciencia y la razón no ven perspectiva."
-Nadeem Elyas, Presidente del Consejo Islámico en Alemania
"Según el judaísmo, naciste en contra de tu voluntad, así que en contra de tu voluntad morirás algún día. Esto implica que nuestra problemática empieza ya con un paciente en estado terminal cuando se plantea prolongarle la vida artificialmente, torturándolo aún más",
Joel Berger, ex rabino del estado de Baden-Württemberg.
Imagen 14, "La muerte y la religión", 2015, Hernández, pagina web:https://www.ecestaticos.com/imagestatic/clipping/dc2/3ce/dc23ce0cbb2c7583154ebe93b7ea93bb/la-vida-despues-de-la-muerte-y-las-religiones-explicadas-por-la-economia-de-mercado.jpg?mtime=1477569071
Se consideraba que la legalización o la aceptación de la eutanasia no tenia que ver en ningún aspecto con la religión, sin embargo, vemos que tiene un gran numero de feligreses a las cuales se les ponen una serie de reglas u opiniones con respecto a lo que es bueno o malo para la vida o muerte ya que se cree que fue concebida por un ser divino.
Razones políticas para decir no a la eutanasia
El debate de la eutanasia pone al descubierto qué son deberes del Estado o políticos y qué son deberes
personales.
La tutela de la vida humana es un deber político que no se puede relegar a la moral particular o privada de
cada uno. La vida física es un bien universal que no puede ser amenazado por ninguna circunstancia.
Existen dos planos bien diferenciados:
Jurídicopolítico: regula las relaciones entre los hombres –por la convivencia en paz, la seguridad y la
libertad- y protege los bienes comunes de los cuales todos somos partícipes y en los cuales la vida
física de cada hombre es un presupuesto necesario para la existencia de otros bienes. No es un deber
del Estado hacer bueno al hombre por medio de las leyes civiles, pero sí proteger todos aquellos que
se pueden ver privados del derecho fundamental a la vida, especialmente ante la vulnerabilidad que
comporta la enfermedad.
Moral : regula los actos individuales. El presunto derecho al suicidio asistido es una opinión o deseo
personal. Una cosa es el deseo que todos tenemos de morir bien y otra bien distinta despenalizar el
acto intencionado de supresión de una vida: homicidio.
El derecho a la protección de la vida física de cada persona y en cualquier circunstancia de enfermedad o
vejez es el fundamento que nos protege de los criterios éticos de los otros sobre la propia existencia, de la
forma como los otros “me ven”, e, incluso, de la moralidad particular de aquel que no descubre el respeto
que se debe siempre al otro, como el médico que practica eutanasias.
-Razones del “no” a la eutanasia
Asociación Catalana de Estudios Bioéticos
Asociación Médica Mundial (Madrid 1987): Declara que “La eutanasia, es decir, el acto deliberado de
terminar con la vida de un paciente, aunque se cuenta con su c
consentimiento o el de sus familiares, es
contraria a la ética”.
La Asamblea Parlamentaria del Consejo de Europa , en la recomendación 1418, aprobada el 25 de
junio de 1999, pide que se garantice el acceso de los enfermos terminales a las curas paliativas y recuerda
que la eutanasia, incluso si es voluntaria, contraviene el artículo 2 del Convenio Europeo de Derechos
Humanos, que afirma que “la muerte no se puede infligir intencionalmente a nadie”. Los 41 diputados
exhortaron a los gobiernos a mantener “la prohibición absoluta de poner fin intencionalmente a la vida de
los enfermos incurables y de los moribundos”
|
Comentarios
Publicar un comentario